Si ves a Eugenio Chacarra con un putter largo y piensas «otro que se ha apuntado a la moda de la escoba», frena. Según Golf.com, el cuatro veces ganador en el DP World Tour ha trabajado meses con TaylorMade para dejar su Spider Tour S Long a medida. Y lo interesante no es el palo en sí, sino lo que le han hecho al palo.
Qué han cambiado exactamente
La clave es el lie. La mayoría de los putters largos rondan los 79 grados, y Chacarra usa uno así desde, al menos, su etapa universitaria. Pero en el BMW PGA Championship de septiembre, en Wentworth, él y los técnicos de TaylorMade se dieron cuenta de que ese ángulo le quedaba demasiado vertical. Apuntaba a la izquierda y metía la punta del palo hacia dentro para arrancar la bola en línea, y eso le provocaba una velocidad inconsistente. Un clásico: compensar un problema con otro.
Si el putter estaba más plano, podía colocar su línea de visión más por dentro de la bola y alinearse mejor.
Alex Marine, representante de TaylorMade en el Tour
Así que lo aplanaron de 79° a 76°. La ficha, por si te va el frikismo: 47 pulgadas de largo, 2,5° de loft, 870 gramos en total, 535 de cabeza, inserto Pure Roll, grip Winn Split y alineación CUT True Path. Pero ojo, que el mérito no está en la lista de especificaciones, sino en que alguien se sentó a mirar cómo putea él.
Los números y la letra pequeña
Desde Wentworth, Chacarra es tercero del DP World Tour en Strokes Gained: Putting ajustado; antes del cambio estaba fuera del top 75. En putts de entre 1,8 y 3,7 metros, Golf.com habla de pasar de un 11 % en cinco torneos antes del cambio a un 48 % desde entonces, y los tres putts desde más de nueve metros han bajado un 5 %. En el DP World India Championship fue quinto en esa estadística, y su victoria allí lo deja como líder de la Race to Dubai y casi con pie y medio en el PGA Tour de la próxima temporada.
Ahora, la letra pequeña. Chacarra no solo cambió de palo: trabajó la mecánica con la puerta GRASP Smart Putting, y Marine le sujetaba la cabeza mientras puteaba para que no levantara la vista antes de tiempo. Resultado, según la fuente: trayectoria más recta y backswing y seguimiento más largos. Es decir, el putter ayuda, pero la historia es mitad palo y mitad golpe. Y la muestra de torneos es corta, así que yo no lo vendería como milagro.
¿Merece la pena para ti?
Mi opinión, y es solo mía: la novedad no es un putter nuevo, es una idea vieja que casi nadie aplica, la de adaptar el palo a tu golpe y no tu golpe al palo. Comprarte la escoba de Chacarra porque la has visto en la tele es el camino más rápido para cambiar de putter cada dos meses sin que mejore nada. Aquí gana quien se pone delante de un fitter, y pierde el que elige el putter por el color de la cabeza.
Eso sí, no te lo tomes como una orden de pasarte al putter largo. Lo que sí puedes llevarte es la pregunta que se hicieron en Wentworth: por qué aprieto, apunto raro o meto la punta hacia dentro, y si el palo tiene algo que ver.
La lección de Alex
No copies el putter de un profesional, copia el proceso: que alguien mire tu lie, tu postura y cómo arrancas la bola antes de gastarte nada. Si apuntas a un sitio y la bola sale a otro, y lo compensas con manos, quizá el problema esté en el palo y no en tu cabeza. Y si en el green levantas la vista antes de tiempo, eso se arregla gratis.
¿Cuándo fue la última vez que alguien miró el lie de tu putter, o sigues con el que elegiste por cómo quedaba en la tienda?
Fuente: Golf.com · Imagen: Golf.com




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