Esto va de dominó. Cae una ficha, luego otra, y cuando te das cuenta tienes media mesa en el suelo. Según cuenta Marca, Louis Oosthuizen, capitán de los Southern Guards, ha anunciado que no se apuntará al LIV Golf 2.0, la secuela del proyecto que impulsó hasta abril el PIF. Lo dijo en el South China Morning Post, justo antes del Hong Kong Open, donde juega el español Josele Ballester.
Es tiempo de volver
Louis Oosthuizen, al South China Morning Post
Dos capitanes fuera y el proyecto sin confirmar
Oosthuizen es el segundo capitán que se baja, después de Jon Rahm, que lideraba la Legion XIII. Y ojo, que el detalle no es menor. La idea de la liga 2.0 era potenciar equipos tipo selecciones nacionales, y Sudáfrica era uno de sus puntales por el tirón que tuvo la parada de Johannesburgo el año pasado. Si tu equipo estrella pierde al capitán antes de salir, ya tienes un problema de cartel.
El ganador del Open Británico de 2010 volverá en 2027 al DP World Tour, después de cinco años en un circuito que, como dice la propia fuente, parecía la tierra prometida. Esa frase le sienta como un guante a la situación. Parecía.
Seis noes, cuatro síes y un domingo que quema
Con Oosthuizen ya son seis los jugadores que han dicho en público que no estarán: Thomas Pieters, Charles Howell III, David Puig, Jon Rahm, Abraham Ancer y él mismo. En el lado del sí, de momento, solo cuatro han manifestado su permanencia: Bland, Tringale, Steele y Campbell. Entre las estrellas, Bryson DeChambeau parece el más convencido de empujar la versión 2.0.
El reloj corre. El domingo 25 de octubre es el deadline para que los jugadores se pronuncien sobre su futuro. Mi opinión, y es solo eso, una opinión: una liga que se vende como un torneo de equipos y que a pocos días del plazo cuenta seis bajas y cuatro altas públicas tiene una pinta regulera. Un proyecto sin confirmar y con la mitad de los capitanes mirando hacia la puerta no es una liga, es un grupo de WhatsApp en el que todos esperan a ver quién se sale primero.
Quién gana y quién pierde
Gana el DP World Tour, que recupera a un campeón del Open y a su historia. Gana el aficionado español, que ve cómo los nombres grandes vuelven a mirar el circuito de siempre. Pierde el LIV 2.0, que necesita estrellas para vender equipos y ahora tiene que vender equipos para conservar estrellas. Y DeChambeau, si sigue adelante, se encuentra con mucho micrófono y poco compañero de partida. Ojo, que nada está cerrado hasta el domingo y lo que decidan los demás no lo sabemos.
La lección de Alex
Antes de apuntarte a una liga de empresa, a un campeonato social o al «torneo del siglo» de tu club, mira quién se ha apuntado ya. Si los que mandan se descuelgan, piénsatelo antes de pagar la inscripción. Y recuerda que volver al sitio donde llevas años jugando siempre es una opción digna.
¿Se quedará el LIV 2.0 sin selecciones antes de que empiece, o el domingo veremos una lluvia de fichajes de última hora? Apuesta tu resultado en los comentarios.
Fuente: Marca · Imagen: Marca




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