Los mini drivers llevan unos años vendiéndonos la misma película: la pegada de un driver con el control de una madera. Ahora PXG saca la segunda parte con el Secret Weapon 2, y lo cuenta Golf.com con todo lujo de detalles. Vamos a quitarle el celofán y ver qué hay dentro.
Qué trae de nuevo
El cabezal sigue siendo de 300cc, igual que en la generación anterior. Lo que cambia es el interior, y PXG se ha ido a su línea de maderas Lightning a por tres ideas: una cara más fina, una estructura interna de la suela refinada y un reparto de pesos optimizado.
La cara es la protagonista: más de un 4 por ciento más fina que en el Secret Weapon anterior. Más fina significa que flexa más en el impacto, y eso, en teoría, da más velocidad de bola en una zona mayor de la cara, no solo si la aprietas en el centro. Es decir, pensado para los golpes de los sábados, los que no salen donde tú juras.
El problema de una cara fina es que puede acabar frágil. Para evitarlo, los ingenieros de PXG usaron análisis de elementos finitos (una simulación de hacia dónde va la tensión) y rediseñaron la estructura de la suela para apoyar la cara y repartir el estrés del impacto. El peso ahorrado se manda al perímetro, lo que sube el MOI y evita que la cabeza gire en los golpes descentrados. Una corona ligera de fibra de carbono libera todavía más peso para colocarlo bajo y atrás.
La cara más fina y la estructura de la suela refinada trabajan juntas. Hemos reforzado las zonas que necesitaban apoyo y movido el peso ahorrado al perímetro. Eso nos ayuda a dar más velocidad con un rendimiento más consistente cuando el golfista falla el centro de la cara.
Caleb Kroloff, director de I+D de maderas de PXG
Los pesos: aquí está el juguete
La suela lleva cuatro puertos (talón, punta, delante y detrás) y el palo viene con dos pesos de 7,5 gramos y dos de 2,5. Esa diferencia de 5 gramos es donde se afina todo. Peso en el talón, ayuda a tirar hacia el draw; en la punta, hacia el fade. Peso adelante, baja el spin y la trayectoria; atrás, más perdón, más lanzamiento y más spin.
Ojo con el detalle: como el palo tiene una varilla corta, mover gramos también cambia el peso de swing, así que ajustas el tacto además del vuelo de la bola. Súmale el hosel ajustable y tienes una segunda palanca independiente para lanzamiento y trayectoria. Un buen fitting con esto puede ser un parque de atracciones. Sin fitting, es una forma cara de jugar al Tetris con tornillos.
¿Merece la pena para el amateur?
Jake Knapp, jugador del PGA Tour, ya adoraba el original y dice que este tiene más velocidad y más perdón. Vale, pero Knapp no juega con tu hándicap. Más útil es la prueba del propio autor de Golf.com: la velocidad en golpes descentrados se nota, se puede trabajar la bola, suena bien en la salida y desde la calle es fácil sacar chuleta.
Y aquí viene la letra pequeña, que es la que importa: si buscas una madera potenciada, te vas a sentir como en casa. Si lo que quieres es reemplazar el driver, puede que no sea tu palo. Mi opinión: el mini driver gana cuando tu problema es meter la bola en la calle en hoyos estrechos, y pierde cuando lo compras para hacer de driver con complejo de madera. Sale en versión para diestros y zurdos, con 13 grados de loft y 43,25 pulgadas de longitud.
La lección de Alex
Antes de gastarte un dinero en un mini driver, mira qué hueco te deja en la bolsa y qué problema resuelve: ¿falla tu driver en hoyos estrechos o te falta una madera fiable desde la calle? Si compras algo con pesos ajustables, hazte un fitting o no toques nada hasta saber qué hace cada tornillo. Un palo ajustable mal ajustado es peor que uno fijo.
Seamos sinceros: ¿tu driver de salida lo jugarías de verdad o llevas un mini driver en la bolsa solo por quedar bien en el tee del 1?
Fuente: Golf.com




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