Hay jornadas en las que un tipo se levanta y decide que el campo es suyo. Eso ha hecho Andrew Novak en el VidantaWorld Mexico Open: una tarjeta de 61 golpes, 10 bajo par, que iguala el récord del campo y su mejor marca personal en el PGA Tour. Lo cuenta Golf Confidencial, y yo lo leo y pienso en mi mejor vuelta del año, que tenía un número parecido, pero en los segundos nueve.
Un cierre para enmarcar
Novak llega a la mitad del torneo con 128 golpes, 14 bajo par, y una ventaja de tres sobre sus perseguidores en el Vidanta Vallarta Golf Course. La clave está en el final: tres birdies en los últimos cuatro hoyos. Es decir, cuando la mayoría de los mortales ya está pensando en el hoyo 19, él seguía apretando. Eso no es suerte, eso es hambre.
Yo lo tengo claro: el que manda ahora mismo es él, y los demás juegan a perseguir. Tres golpes en el PGA Tour parecen un mundo, pero con un campo que regala birdies, también se esfuman en una tarde.
Los escoltas, a tres golpes y con ganas
A tres golpes, con 11 bajo par, se ha formado un pelotón de cinco: Ben Griffin (67), Matthieu Pavon (66), Adrien Dumont du Chassart (67), el japonés Kensei Hirata (68) y Kihei Akina, que firmó un 64 que en cualquier otro día sería el titular. Hoy le ha tocado ser el actor secundario de la película de Novak, qué faena.
Y ojo al local: Álvaro Ortiz, criado en Guadalajara, se perfila como el mejor mexicano de cara al fin de semana tras un 68. Jugar en casa pesa, para lo bueno y para lo malo, y ya veremos si le da alas o le llena la cabeza de ruido.
Un campo que invitaba a hacer birdies
Las condiciones han sido muy favorables: el promedio de las primeras rondas ha sido de casi dos golpes bajo par. Eso se nota en el corte, que ha quedado en 138 golpes (4 bajo par). Y esa exigencia ha dejado fuera del fin de semana a figuras destacadas. Cuando el campo regala, el que se despista, se va a casa.
Mi apuesta, con la prudencia de que esto es solo la mitad del torneo: con este ritmo, el que quiera ganar tendrá que bajar de 20 bajo par, y Novak ya está en 14. Que alguien me corrija si me equivoco, pero a mí me suena a victoria con mucha pinta.
La lección de Alex
Novak sumó tres birdies en los últimos cuatro hoyos: no se guardó nada para después. Cuando estés en racha, no te pongas a defender el resultado en los últimos hoyos: sigue atacando bandera con el mismo plan que te trajo hasta ahí. Y si el campo regala, no regales tú los golpes con un doble bogey tonto.
¿Aguanta Novak la presión el fin de semana o se lo come alguno de los cinco que van a tres golpes? Apuesta tu ganador y lo comprobamos el domingo.
Fuente: Golf Confidencial · Imagen: Golf Confidencial




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