Dos meses sin competir, pocos entrenamientos y, según cuenta Mundo Deportivo, sin grandes expectativas. Con esas credenciales, cualquiera de la partida del sábado habría firmado un 85 y una excusa. Jon Rahm firmó un -7 en Yas Links y acabó la primera ronda en el segundo puesto, empatado con Sam Bairstow y Bernd Wiesberger.
El líder provisional es el italiano Francesco Laporta, con -10. Ojo con el adjetivo: es solo el primer día, el torneo reúne a 70 jugadores y no hay corte, así que nadie se va a casa el viernes con la cabeza gacha. Toca mojarse igualmente: Laporta manda, pero el que se ha llevado todos los titulares es otro.
Rahm, sin presión y con el putter encendido
Su última aparición había sido el 18 de septiembre en Wentworth, donde tocó fondo: último y sin pasar el corte. Ahora, ya liberado de LIV, el vizcaíno se presentó sin nada que demostrar y firmó siete birdies, cinco de ellos en los primeros nueve hoyos, con un buen ramillete de putts. Cuando se quita el peso de encima, el León de Barrika vuelve a rugir.
Mi lectura: la mejor noticia para Rahm no es el -7, es que se le vio sonreír. Quien juega a gusto putea mejor, y eso lo sabe cualquiera que haya metido un putt largo en un día sin apuestas.
McIlroy y la bola que se movió
Rory McIlroy cerró con -4, pero al acabar le cayeron dos golpes de penalización por provocar el movimiento de su bola en el hoyo 12, en una zona de hierba que había pisado para preparar el golpe fuera de la calle. Se quedó en -2. Eso sí, su reacción merece reconocimiento: lejos de discutirlo, dijo:
Así que estoy contento de aceptar una penalización de dos golpes
Rory McIlroy, según Mundo Deportivo
Y ojo a la ronda en sí: llegó a -3 en el 11, hizo doble bogey en el 12 y se rehízo con tres birdies en los últimos cuatro hoyos. Me quito el sombrero por cómo juega, aunque que el reglamento te muerda en plena lucha por la Race to Dubai es de esas cosas que te dejan la tarde torcida.
Chacarra sufre, pero no suelta el trono
Eugenio Chacarra, líder de la Race to Dubai, firmó una tarjeta de montaña rusa: seis birdies, cuatro bogeys y un -2 final. Pasó los primeros nueve en +1 y reaccionó en la segunda parte, que es justo lo que se le pide a un número uno. Compartió partida con McIlroy y con Patrick Reed, y fue el único de los tres que no se fue a casa con cara de funeral: Reed, segundo en la Orden de Mérito, acabó en +2 tras un doble bogey en el último hoyo.
Entre los españoles, Alejandro del Rey y Manuel Elvira cerraron en -3, y Ángel Ayora y David Puig, como Chacarra, en -2. Abu Dabi es la antesala de la gran final de la próxima semana en Dubái, donde se decide el trofeo Harry Vardon. Quien gane la Race to Dubai se lo habrá ganado en el aprieto, no en el paseo.
La lección de Alex
Rahm demostró que con la cabeza ligera el golf sale solo: juega sin la obsesión del resultado y los putts te lo agradecerán. Y de McIlroy, una lección de club: si dudas de si has movido la bola, acepta el golpe de penalización con la cabeza alta y sigue jugando.
Rahm es segundo tras dos meses parado: ¿puede ganar la semana que viene en Dubái o con un -7 en el primer día se ha acabado el hechizo?
Fuente: Mundo Deportivo · Imagen: Mundo Deportivo




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