Vamos al grano: el Vokey Signature 60M llegó al mercado el 22 de octubre, cuesta 399 dólares y solo se fabrican 1.000 unidades en todo el mundo. Lo cuentan Golf Confidencial y GolfWRX. Es la recreación del M Grind, el diseño de suela que Bob Vokey considera su favorito, hecha con la tecnología moderna de la serie SM11.
De dónde sale el M Grind
A finales de los 90, Vokey escuchaba a los jugadores del tour. Según él, entonces casi todo eran wedges de suela completa y los pros pedían retoques: quitar material del talón, rebajar el borde de salida o reducir el bounce en la punta. Vokey juntó todas esas peticiones en una suela con forma de media luna. Así nació el M Grind.
Él mismo dice que fue el primero que «hizo despegar» su negocio y que de la M salen variaciones de las otras suelas de la línea. Cuando te cuentan que el invento tiene casi treinta años y sigue vendiéndose, no hace falta que nadie te explique la jugada de marketing. Está clara, pero el fondo es real.
Qué cambia para el amateur
La idea del M Grind es que tiene alivio en talón, punta y borde de salida. Eso te da espacio para abrir la cara del palo alrededor del green y, a la vez, conserva el bounce para los golpes con la cara cuadrada. Lo resume Aaron Dill, representante del tour de Vokey:
Creo que el M Grind es el mejor trabajo de Bob
Aaron Dill, representante del tour de Vokey
Ojo, que lo dice el que trabaja con la marca. Nada de esto es una promesa de que te vayas a ahorrar dos golpes por vuelta. Las fuentes no dan cifras de bounce ni de loft, así que no te voy a inventar ninguna. Lo que sí traen es un perfil de suela pensado para quien se inventa golpes cerca del green, y eso es más de lo que muchos amateurs necesitan, siendo sinceros.
El paquete incluye acabado slate blue, varilla Project X para wedge, grip Golf Pride BCT Cord con las iniciales firmadas de Vokey, una banda de varilla BV Signature Series y una etiqueta de bolsa que certifica que es una de 1.000. Se vende en la web oficial de Titleist.
¿Merece la pena? Mi veredicto
Gana el coleccionista y el fan de Vokey. Pierde, en parte, el que busca «el wedge que me arregle el juego corto», porque eso no lo arregla una edición limitada, lo arregla el range y la práctica. Pagar 399 dólares por el número de serie es como comprar la camiseta firmada para ir a correr: muy bonita, pero tú sigues corriendo igual.
Eso sí, el palo no es solo adorno. Es un wedge de verdad, con tecnología actual detrás. Y la gran duda, como apunta Golf Confidencial, es si los afortunados propietarios lo meterán en un búnker o lo dejarán intacto en la vitrina. Yo ya sé en qué bando estaría el 90% de los compradores.
La lección de Alex
Antes de gastarte un dineral en un wedge, fíjate en la suela y en cómo juegas tú. Si sueles abrir la cara alrededor del green, un diseño con alivio como el M Grind tiene lógica. Si juegas casi todo con la cara cuadrada, quizá lo que necesitas es una hora de fitting y otra de práctica, no una edición limitada.
Te regalan un Vokey Signature 60M: ¿lo sacas a jugar un sábado con barro y arena o lo cuelgas en el salón con su etiqueta de 1 entre 1.000?
Fuentes: Golf Confidencial · GolfWRX · Imagen: GolfWRX




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