Lo cuenta Golf.com: Hunter Mahan dedicó un par de horas a pegar bolas con toda la gama actual de hierros Ping, acompañado por Johnny, de Golf.com, y por Kenton Oates, de Ping. Ojo con el contexto: la prueba la monta la propia marca, así que descuenta el aplauso de rigor. Aun así, hay una idea que vale más que cualquier catálogo.
Del blade al hierro de distancia: el susto
Mahan juega con el Blueprint S, y empezaron por el Blueprint T, el blade tradicional. Lo que más le sorprendió fue cómo atraviesa el césped comparado con los blades de antes, que eran puñales si no atacabas con un golpe muy descendente. En el launch monitor, con el hierro 6, el T le sonaba a gloria, pero el S le daba entre 600 y 700 rpm más de spin.
Para un jugador que barre la bola en vez de sacar grandes divots, ese spin no es negociable. Sin él, la ventana de vuelo se cierra, aparece la duda y el cerebro empieza a manipular tu swing sin pedirte permiso. Matiz importante de la fuente: para otros jugadores el T gira más que el S, porque depende de cómo entregas el palo.
Luego llegó el i240, que sube un par de grados más que la serie Blueprint. Cuando Mahan pegó bajo en la cara, perdió muy poca velocidad y el spin se quedó donde tocaba. Eso es tolerancia útil, y no el cuento del folleto.
Los lofts: el número de la suela es solo un número
En el i540, un hierro 9 salió a 124 mph de velocidad de bola, unas 9 mph más que su juego habitual, con el loft de un hierro 8 tradicional. Mahan lo resumió así:
¿Parezco más grande? ¡Necesito tres hierros 9 y cambiar los lofts cada dos grados!
Hunter Mahan
Los datos de la fuente, hierro 6 y hierro 9: Blueprint T, Blueprint S e i240, 29,5° y 41°. i540, 25,5° y 37°. G440, 25,5° y 37°. G740, 24,5° y 36°. Ping compensa con suelas más anchas, centro de gravedad más bajo y profundo y más longitud en los hierros largos, para que la bola suba rápido y no se vaya al espacio.
Según Kenton, la idea es que estos hierros mantengan la velocidad dentro de la ventana cuando la del swing baja con la edad o una lesión. Lo llaman fuente de la juventud para conservar tu gapping y tus distancias de carry. Y no, no es un delito.
¿Merece la pena? Mi veredicto
Merece la pena probar, no correr a comprar. Gana quien se sienta con un launch monitor y mira números. Pierde el que presume en el bar del club de su hierro 7 «de los de verdad» mientras llega al green con un hierro 5 y media plegaria. Pero ojo con las costuras: es un solo jugador, un solo día y una prueba con la marca al lado. De cómo le iría a tu hándicap, la fuente no dice nada.
La lección de Alex
Antes de cambiar el juego de palos, ve a un fitting y pega con el launch monitor mirando spin, carry y qué pasa en los impactos malos, no el número de la suela. Sabe qué le pides a cada palo y qué no negocias, porque comprar por lo que juega tu cuñado es la forma más cara de equivocarse.
Sé sincero: si un hierro 9 de loft fuerte te diera 9 mph más de bola, ¿lo meterías en la bolsa o te lo impediría el orgullo?
Fuente: Golf.com · Imagen: Golf.com




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