Sábado en Yas Links. Rahm se prepara para la salida en el par 3 del 17 y, según cuenta GolfMagic, la sombra de la cerveza de un espectador cae justo donde descansa su bola. Cualquiera de nosotros habría montado un drama de los de hoyo 19. Él preguntó «¿es la cerveza?» al aficionado, que se quedó helado, y le soltó que mientras estuviera quieto, todo bien. Risas en la grada.
Mientras estés quieto, todo bien.
Jon Rahm, al aficionado de la cerveza
Esto es opinión mía: eso es saber manejar un momento raro. Y ojo, que el aficionado no hizo nada malo, solo tenía sed. Lo que tiene delito es el sitio que eligió para la caña.
Un 66 que vale más que la anécdota
Que la cerveza se lleve el titular no significa que fuera lo mejor del día. Rahm firmó un 66 y llega a 18 bajo par, con un golpe de ventaja sobre Tyrrell Hatton y Francesco Laporta. Los primeros nueve fueron discretos: dos birdies y un bogey. Entre el 10 y el 15 se encendió: birdie en el 10, eagle en el 11, birdie en el 12 y otro en el 15, con un putt de unos seis metros para recuperar el liderato en solitario. Cerró con dos pares seguidos, y él mismo se quejó de dos putts que leyó mal en los últimos hoyos.
El dato que escuece: no gana en el DP World Tour desde el DP World Tour Championship de 2022. Cuatro años sin ganar en Europa para un tipo con diez victorias en el circuito. Él lo resume en que ganar otra vez aquí sería «especial». Mañana, con la cuenta sin resolver, se ve cuánto de especial hay.
Detrás vienen los que muerden
El premio es para el que mejor aguante los nervios: 1,5 millones de dólares para el campeón, de un total de 9. Rahm saldrá a las 11.25, hora local, en la última partida con Hatton, que fue su compañero en LIV, y con Laporta, que arrancó la semana con un 62.
Y luego está McIlroy, a dos golpes. Su semana es una novela: el jueves tuvo dos golpes de penalización por mejorar su lie en el 12 y se anotó un 8 en ese hoyo. El viernes respondió con un 63 y once birdies. El sábado, con un doble bogey en el 10 y otro golpe perdido en el 17, no pasó de ocho birdies. Él mismo admite que necesitará algo en los 60 y pocos, y a mí me cuadra: si alguien puede pasar de un 8 a perseguir el título, ese es Rory.
Mi apuesta, con resultados todavía provisionales hasta que acabe el domingo: Rahm lleva el momentum, pero un golpe de ventaja con Hatton y Laporta pegados a la espalda no es una ventaja, es un recordatorio. Si gana, la cerveza será la historia de su domingo en versión fiesta.
La lección de Alex
Cuando algo ajeno te distrae en plena salida, sal del golpe, respira y sigue con tu rutina, como hizo Rahm: sin drama y con humor. Y si la cerveza no es tuya, mejor que la sombra no te caiga encima de la bola. Para eso está el hoyo 19.
¿Se lleva Rahm el domingo y rompe cuatro años de sequía en Europa, o McIlroy le arruina la cerveza de la celebración?




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