Seamos claros desde el principio: el QuadMax no es un juguete para el sábado por la mañana. Según la reseña que publicó Golf Monthly el 26 de octubre, es una herramienta para profesionales, entrenadores y gente que hace fittings. Aun así, lo que trae marca hacia dónde va esto, y por eso te lo cuento.
Qué es y qué cambia respecto al GCQuad
Mantiene el sistema fotométrico de cuatro cámaras que hizo famoso a su predecesor, así que la base no se toca. Lo que sí cambia es que pesa un 15 por ciento menos que el GCQuad y tiene un asa más ancha. Viene con una funda acolchada, una varilla de alineación reflectante y sitio para el cargador, las bolas y las pegatinas. Es decir, se puede llevar del range a la zona de juego corto o incluso a dar la vuelta al campo.
Estrena además una pantalla táctil integrada que, según el probador, responde de maravilla. Con ella ya no necesitas tablet ni móvil para ver los números. Y la función estrella se llama MyTiles: puedes guardar hasta seis parámetros como presets. Si pruebas un driver, pones velocidad de bola, ángulo de salida, spin y carry. Si trabajas los hierros, ángulo de ataque, trayectoria del palo y lugar del impacto.
Lo nuevo que sí te sonará útil
El aparato mide ahora directamente el ápice de la bola, el ángulo de descenso y la desviación lateral. Incluye un modo Speed Training para medir la velocidad de cabeza sin pegar a ninguna bola: pegas un punto reflectante en el driver o en un aparato de entrenamiento y a darle. También trae función de putter con datos como lanzamiento, deslizamiento, tiempo hasta rodar del todo y cara respecto a trayectoria.
La batería se cambia en el momento y da entre 7 y 9 horas, según el probador, que la usó en sesiones largas y en 18 hoyos. Va con el software Foresight Premier+, con el que puedes ver tus datos, jugar campos y practicar con juegos bajo presión. Se conecta por WiFi o Ethernet.
Foresight no ha reinventado la rueda
Sam De’Ath, Golf Monthly
El peaje: pegatinas y precio
Ojo, que no todo es de color de rosa. Para captar los datos del palo siguen haciendo falta pegatinas reflectantes en la cara, y el propio reseñista admite que son tan engorrosas de colocar como siempre. Tanta tecnología de ciencia ficción y seguimos pegando adhesivos como si fuéramos a decorar una carpeta del colegio.
Y luego está el precio: desde 19.999 dólares, según la fuente. Golf Monthly lo defiende para profesionales, entrenadores y quien monte el simulador definitivo: pagas por lo que recibes. Mi opinión: para el amateur de fin de semana es un capricho de otra liga. Si no vives de dar clases ni de hacer fittings, esto es como ir a por el pan en un Fórmula 1.
La lección de Alex
No hace falta tener un QuadMax para aprender de él. Mira qué datos usan los que sí lo tienen: velocidad de bola, ángulo de ataque, impacto en la cara. Si un día te haces un fitting, pregunta qué miden y por qué, y no te vayas con un número sin entenderlo.
Si te regalasen un QuadMax mañana, ¿lo usarías para mejorar tu juego o acabaría siendo el trasto más caro del trastero?
Fuente: Golf Monthly · Imagen: Golf Monthly




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