Cuenta Golf.com que Docherty empezó 2026 en el Korn Ferry Tour con un T2 en Bahamas en su segunda salida. Luego llegaron dos cortes fallados seguidos. Y ahí es donde casi todos hacemos lo mismo: comprar otro putter, cambiar de alineación o culpar al green. Él hizo algo más raro.
El problema: las manos no se sentaban
Trabajando con un entrenador de putt en la pretemporada, no conseguía colocar bien las manos. Según contó en el podcast Subpar de GOLF, golpeaba los tees y no sacaba la bola en línea. Entonces cogió un wedge y soltó una frase de esas que en el bar del club darían para tres rondas de cañas: con el wedge putteaba muy bien, ¿cuál era la diferencia?
Tengo 14 grips exactamente iguales en mis palos.
Alistair Docherty
La novedad: un putter con alma de wedge
La diferencia, explicó, es que el grip del wedge no tiene parte plana donde apoyar nada. Lo agarras y lo haces rodar sobre un punto, sin más. Así que cogió un putter que le gustaba, le puso un grip normal y lo cortó hasta quedarse un pelín por debajo del largo de su wedge de 60 grados.
Lo probó en el campo y, según la fuente, «pretty much hooped all day»: es decir, metió prácticamente todo. Se lo llevó a la siguiente cita, el Argentina Open, y ganó. Esa victoria le dio puntos para asegurarse la tarjeta del PGA Tour: en 2027 será novato. Y su bolsa tiene 14 grips idénticos, algo que casi nadie más lleva.
¿Y a ti qué te cambia?
Aquí va mi opinión, que conste que es opinión: la fuente cuenta una historia, no un estudio. No dice que un putter corto con grip redondo putee mejor, solo que a él le devolvió la sensación. Con un solo caso no puedo venderte milagros, y tampoco lo voy a hacer.
Lo que sí me parece valioso es el método. Docherty no compró nada nuevo: identificó qué sentía bien con el wedge y se lo trasladó al putter. Eso es más barato y más inteligente que cambiar de modelo cada vez que fallas tres de dos metros.
¿Merece la pena? Para probarlo, sí. Pero antes de cortar tu putter con una sierra, pregunta a un club fitter o a tu profe. Un putter acortado no tiene vuelta atrás, y a ver quién le explica a tu cuñado que lo has serrado por una idea de un pro del Korn Ferry.
La lección de Alex
Si tu putter te incomoda en las manos, no empieces por cambiar de marca: fíjate en con qué palo putteas mejor, aunque sea un wedge en el jardín, y averigua por qué. Prueba primero con un grip distinto y, si te convence, consulta con un profesional antes de acortar nada. Lo importante no es la rareza del equipo, es que la sensación te dé confianza.
¿Te atreverías a poner en tu putter un grip redondo como el de un wedge, o eso es una chaladura de profesional que a ti no te sirve?
Fuente: Golf.com · Imagen: Golf.com




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