Voy al grano: si este mes quieres un plan de golf con personalidad cerca de Barcelona, el Club de Golf Sant Cugat tiene que estar en tu lista. No es un campo para lucir el hándicap en modo paseo. Es un campo para jugar con la cabeza, con el bosque pegado al hombro y con la sensación de estar pisando historia.
Para quién es este plan
Para el golfista que prefiere carácter a maquillaje. El recorrido de 18 hoyos se juega entre pinos y otros árboles, algunos catalogados, sobre un terreno boscoso con pendientes, barrancos y obstáculos naturales. Si eres el golfista con alma de historiador, o el que disfruta pensando cada golpe, aquí vas a estar como en casa.
Para el que quiere un campo llano, sin sustos y sin pensar, mejor que se lo piense dos veces. Y si vas con alguien que de golf solo sabe el nombre, el pitch & putt de 9 hoyos y la zona de prácticas te salvan el día sin que nadie sufra.
Qué lo hace distinto
Lo primero, el pedigrí. Lo diseñó Harry S. Colt, que según la ficha del club también es autor de Pine Valley y Muirfield. Lo segundo, la edad: abrió en 1914 sobre antiguas viñas de la finca de Can Mora, y el club se proclama decano de los campos catalanes. Según su web, es el primer 18 hoyos del país que sigue en sus terrenos originales. La Diputació de Barcelona también lo señala como el primer 18 hoyos de Cataluña.
Y lo tercero, el currículum. Aquí se jugó el Open de España en 1942 y en 1967, y el Open Sanyo del Circuito Europeo en 1982. En el Campeonato de España de Profesionales de 1974 debutó como profesional Seve Ballesteros. En 1997 ganó el Campeonato de Profesionales de Cataluña un tal Sergio García, todavía amateur. Mira el tee del uno y piensa quién ha pasado por ahí. Luego intenta no hacer un doble bogey en el primero.
pulmón natural
Web oficial del Club de Golf Sant Cugat, sobre el campo
Qué no te puedes perder y cómo encajarlo
Tres cosas. Una: el roble catalogado, que según la información del club tiene la mayor copa de su especie en Cataluña. Dos: la historia de Frederick Stark Pearson, el promotor de «La Canadenca» que encargó el campo y murió en el Lusitania en 1915 sin verlo terminado. Y tres: que en 1937 la Generalitat requisó el campo para montar el primer campo de instrucción premilitar de Cataluña. Pocos campos tienen tantos giros de guion.
Para montarte el día, piensa en plan completo sin salir del mismo sitio: vuelta en el recorrido principal, un rato en el pitch & putt o en la zona de prácticas para desquitarte, y comida en el restaurante, con menú diario, tapas y sobremesa con vistas al campo. Ojo: abre todos los días menos los lunes. La piscina es de junio a septiembre, así que en octubre no cuentes con ella. Está en el centro de Sant Cugat del Vallès, en el Vallès Occidental, así que el plan es de jornada entera sin más complicaciones.
Es un club de socios, pero la web oficial enlaza un sistema público de reserva de horas de salida, y la tienda se anuncia para socios y visitantes. Mira allí la disponibilidad antes de plantarte en la puerta. Las fuentes no publican tarifas, así que no te voy a soltar ninguna cifra.
La lección de Alex
En un campo de bosque, pendientes y barrancos, el héroe termina pagando la factura. Juega a dejar la bola en calle, acepta el bogey y deja los golpes imposibles para el vídeo de otro. Y antes de ir, mira la disponibilidad de horas de salida en el sistema de reservas y apunta que el restaurante cierra los lunes.
¿Prefieres un campo con carácter, bosque y pendientes como Sant Cugat o uno de calle ancha donde pegar el driver sin miedo? Defiéndelo sin piedad en los comentarios.
Fuentes: Guía de campos de xGolf · Web oficial del campo · Imagen: web oficial de Club de Golf Sant Cugat




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