Imagina que te toca la primitiva, y que en vez de cobrarla le dices al banco: «quédate el dinero, que yo me voy tranquilo». Pues algo así ha hecho Jon Rahm. Según cuenta Golf Confidencial, el español ha llegado a un acuerdo para desvincularse de LIV Golf en pleno proceso de bancarrota de la liga (Capítulo 11), presentado ante el Tribunal de Quiebras de Nueva Jersey.
Qué ha firmado Rahm
Los documentos judiciales lo describen como un acuerdo de salida sin compensaciones. Rahm exime a la liga de cualquier reclamación económica: salarios pendientes, honorarios, bonificaciones, premios y daños compensatorios.
alejamiento económico total
Documentos judiciales, según Golf Confidencial
Cuando LIV se declaró en quiebra, Rahm era el mayor acreedor no garantizado del circuito, con una reclamación formal de 7.472.527 dólares. Pero eso es solo la punta del iceberg: según ESPN, al renunciar al resto de su contrato plurianual deja sobre la mesa más de 100 millones de dólares en pagos garantizados que ya no verá.
Qué se lleva a cambio
Recupera el control total de sus derechos de nombre, imagen y semejanza. Su empresa mantiene la marca «Rahmbo» y le transfieren los derechos de su equipo, Legion XIII. Eso sí, no podrá usar ese nombre ni esa marca para competir en otras ligas alternativas como la TGL.
Además, sus abogados ya avisaron al tribunal a principios de octubre de que Rahm no formará parte del plan de rescate «LIV 2.0». Y ojo, que todo está pendiente de que el juez federal Michael B. Kaplan lo apruebe en la vista del 5 de noviembre. Hasta entonces, es un acuerdo presentado, no cerrado.
Mi opinión: quién gana y quién pierde
Aquí va mi opinión, y sin vaselina: gana Rahm, aunque parezca que pierde. Cuando el pagador está en quiebra, un contrato de cientos de millones se parece mucho a un cheque que nadie sabe si va a rebotar. Salir con la marca, la imagen y el equipo bajo el brazo es soltar lastre antes de que el barco acabe de hundirse.
Pierde LIV, claro, que se queda sin su cara más reconocible justo cuando intenta reinventarse. Y pierde, a mi juicio, el relato de que aquello era una máquina imparable de billetes: una liga que acaba en un juzgado de Nueva Jersey discutiendo quién cobra qué tiene poco de máquina imparable.
Lo bueno para nosotros llega enseguida. Rahm tiene luz verde para firmar con nuevos patrocinadores y su regreso oficial está previsto en el Abu Dhabi Championship del DP World Tour, del 5 al 8 de noviembre. Es decir, la misma semana en la que el juez decidirá sobre su caso. Vuelve a los circuitos tradicionales con el calendario lleno y los bolsillos, digamos, más ligeros.
La lección de Alex
Cuando firmes algo, mira quién lo paga y qué pasa si deja de pagar. Un contrato enorme vale lo que vale la solvencia de quien lo firma, igual que un hándicap bajo vale poco si luego no embocas los putts cortos. Y antes de apostar la cena en el hoyo 18, comprueba que tu rival tiene cartera.
Si fueras Rahm, ¿habrías renunciado a más de 100 millones a cambio de tu libertad, o habrías peleado cada dólar en el juzgado?
Fuente: Golf Confidencial · Imagen: Golf Confidencial




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