Ni una bola golpeada. Eso es lo que pasó el domingo en Port Royal, en Southampton (Bermudas). Según ESPN, las rachas superaron las 40 mph por la mañana y ninguno de los 72 jugadores que pasaron el corte pudo empezar la última vuelta. Primero se adelantaron las salidas para esquivar el temporal, luego se retrasaron, y al final el PGA Tour tiró la toalla con el día entero sin jugar.
54 hoyos y a casa
La esperanza era jugar el lunes, pero el pronóstico no ayudaba. El PGA Tour decidió que el torneo queda cerrado a 54 hoyos, tal y como permite su reglamento. Tras tres vueltas, Austin Smotherman y Seamus Power empatan en cabeza a 16 bajo par.
Debido al pronóstico meteorológico desfavorable para el lunes, los resultados del torneo se considerarán finales tras 54 hoyos.
Comunicado del PGA Tour
Los demás, a hacer la maleta. Taylor Moore, Corey Conners y Ben Silverman acabaron a dos golpes de los líderes, según Golf Monthly. Se quedan con la miel en los labios y con una vuelta de domingo que nadie va a poder jugar. Hay torneos que se pierden en el green del 18 y otros que se pierden en la previsión del tiempo, y esto es lo segundo. Como cuando en la partida del sábado el cielo se pone negro en el hoyo 12 y toca decidir si seguís o os vais al bar.
Un par 3 para decidirlo todo
El desempate está previsto para las 9:00 hora local del lunes (las 8:00 en la costa este de EE. UU.), siempre que el tiempo lo permita. ESPN cuenta que se jugará en el par 3 del 16, a muerte súbita y con retransmisión en Golf Channel. Es decir: que todo el torneo se acaba decidiendo en un hoyo corto, con viento y sin red. Los nervios van a hacer más ruido que el temporal.
Lo que se juega cada uno no es poco. Power busca su segunda victoria en Bermudas, tras la de 2022. Según ESPN, está justo fuera del top 100 de la FedEx Cup Fall, y ganar le aseguraría la tarjeta hasta 2028 y le metería en la Championship Series del nuevo calendario de 2028. Smotherman, que se estrenó en el PGA Tour este mismo mes en el Bank of Utah Championship, tiene otra recompensa: otra victoria le daría plaza en el US Open.
Una rareza que no veíamos desde hace tiempo
Según ESPN, el último torneo del PGA Tour reducido a 54 hoyos fue el AT&T Pebble Beach Pro-Am de 2024, que acabó en sábado. Y el último que terminó en lunes fue el Travelers Championship de junio, cuando Viktor Hovland se impuso a Scottie Scheffler. Mi apuesta: el que llegue más tranquilo a ese par 3 se lleva el torneo. Lo del lunes por la mañana es un putt de 2 metros con todo el pueblo mirando. Y el resultado, de momento, es provisional: depende de que el tiempo deje jugar el desempate.
Para rematar la jugada, los dos están inscritos en el Mexico Open de la semana que viene, en Vallarta. Según ESPN, había un chárter preparado para el resto de los jugadores. Ganar el lunes y salir corriendo hacia el aeropuerto no es mal plan de fin de semana.
La lección de Alex
Mira el parte del tiempo antes de salir y ten claro con tus compañeros qué hacéis si el viento se pone feo: seguir, parar o dejarlo en nueve hoyos. Y ya que estás, entrena el golpe de salida en un par 3 con presión: una apuesta de cafés en el range es el mejor simulacro de muerte súbita que existe.
¿Un torneo del PGA Tour decidido a 54 hoyos por culpa del viento te parece justo, o crees que el Tour debería esperar al martes si hace falta?
Fuentes: Golf Monthly · Golf.com · ESPN · Imagen: Golf Monthly




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