Hay torneos que se ganan con un golpe de genio y otros que se ganan porque el Atlántico dice basta. El Butterfield Bermuda Championship, en el Port Royal Golf Course, ha sido de los segundos. Según Golf.com, las rachas llegaron a los 40 mph (unos 64 km/h) y el domingo ni un solo jugador de los 72 que seguían en el torneo llegó a salir en la ronda final. Se suspendió, y el torneo se quedó en 54 hoyos.
Un empate a 16 bajo par y un lunes de desempate
Con la ronda cancelada, la clasificación quedó como estaba: Smotherman y Power empatados en cabeza con 197 golpes, 16 bajo par. Y cuando el reglamento no tiene más remedio, manda el desempate. Se jugó el lunes por la mañana, con salida a las 8 de la mañana hora local, según Golf.com.
El duelo fue a muerte súbita y se disputó entero en el par 3 del 16, con el viento del Atlántico entrando por la izquierda del green, según Golf Confidencial. Smotherman cerró con un par en el tercer hoyo del desempate. Ahí se acabó la discusión. Hacer par en un par 3 con ese vendaval no es poca cosa: aquí ganó el que menos se descompuso.
Demasiado viento, nada de golf.
Golf.com
Dos títulos en un mes: Smotherman va como un tiro
Lo de este tipo ya no es una casualidad. Hace tres semanas ganó el Bank of Utah Championship, su primer título en el PGA Tour, en su participación número 100. Cien salidas esperando y, de repente, dos victorias en un mes. A mí esto me suena a esa racha que todos hemos tenido alguna vez en la partida del sábado, cuando por fin entra el putt y no sabes ni por qué.
Y hablando de putters: GolfWRX titula que Smotherman ha ganado dos veces en el Tour después de cambiarse al L.A.B. Golf VZN.1i. En la bolsa que publican lleva un driver Titleist GT3 de 10 grados, una madera 3 TaylorMade Qi10 de 15 grados y un híbrido TaylorMade SIM Max de 19 grados, con wedges Vokey SM10. Alguien en los comentarios de esa web apunta que hasta hace poco jugaba con TaylorMade. No es un dato confirmado, pero a las marcas les va a gustar el cuento: cambias de material, ganas dos veces. Yo no me lo creo del todo, pero el departamento de marketing seguro que ya está sacando la calculadora.
Power: derrota, sí, pero con premio gordo
El irlandés Seamus Power buscaba hacer historia: ser el primer jugador en ganar el torneo más de una vez en sus ocho años de vida. Se quedó a un par de distancia. Pero ojo, que el subcampeonato le sirve de mucho: saltó del puesto 103 al 68 de la FedExCup y asegura terminar el otoño entre los 100 mejores. Eso significa mantener la tarjeta y el estatus completo para 2027. Pierde el trofeo, gana el sueldo del año que viene. Hay quien firmaría esa derrota con los ojos cerrados.
Mi opinión: cancelar la ronda fue lo correcto, y quien diga que 54 hoyos no son un torneo de verdad que salga él a tirar el driver con 64 km/h de viento. Lo que sí chirría es que un torneo de otoño decida tarjetas y estatus para el año siguiente con un desempate en un par 3 ventoso. Es golf, sí, pero también es una lotería con letra pequeña.
La lección de Alex
Cuando juegues con viento, no pelees contra él: coge un palo más, haz un swing más corto y busca el centro del green, no la bandera. Smotherman ganó un desempate con un par en un par 3 ventoso, y nadie te regala medallas por ir a bandera con el viento en contra. Haz par y deja que el rival se complique.
¿Un torneo de 54 hoyos y un desempate a muerte súbita en un par 3 con vendaval es una forma digna de decidir un título del PGA Tour o es una lotería?
Fuentes: Golf Confidencial · Golf.com · GolfWRX · Imagen: GolfWRX




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